Investigación

La personas con TDAH viven entre 7 y 9 años menos que la población general

Un estudio con más de 30.000 adultos británicos diagnosticados con la enfermedad alerta de la pérdida de esperanza de vida, que es mayor en mujers que en hombres

Los expertos advierten de que el TDAH puede llevar trastornos asociados
Existe un importante infradiagnóstico del TDAH a nivel mundial larazon

El trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) está infradiagnosticado a nivel global, especialmente en niñas. Y es que, en ellas, la enfermedad cursa con una sintomatología distinta a la de los varones, que es mucho más sutil. La hiperactividad no es fácil de definir. A menudo depende del observador. El comportamiento que parece excesivo para una persona puede no parecerlo para otra. Algunas personas con el trastorno presentan principalmente síntomas de falta de atención. Otras, en su mayoría, tienen síntomas de hiperactividad e impulsividad.

Alrededor de 8.8% de la población mundial vive con esta patología, según el último informe de la OMS, de 2022. Según la Federación Española de Asociaciones de Ayuda al Déficit de Atención e Hiperactividad (FEAADAH), se trata de uno de los trastornos más importantes dentro de la Psiquiatría Infanto-Juvenil, que constituye cerca del 50% de su población clínica.

En España, se estima que un 6,8% de menores y adolescentes padecen esta enfermedad y alrededor de un 3% de los adultos. Los estudios familiares de gemelos y de adopción demuestran que su heredabilidad es del 75%.

Existe bastante evidencia científica que señala que condiciones como la pobreza, los trastornos de salud mental, el tabaquismo y el abuso de sustancias aumentan el riesgo de padecer TDAH. Además, la falta de estructura educativa y la exposición excesiva a pantallas favorecen su desarrollo y el empeoramiento de los síntomas.

También se sabe que, de media, las personas con TDAH diagnosticado experimentan más problemas de salud física y mental, incluidas las enfermedades cardiovasculares y los factores de riesgo asociados.También tienen mayor riesgo de suicidio.

Ahora, un estudio con más de 30.000 adultos (18 años en adelante) británicos diagnosticados con la enfermedad, y seguidos entre 2000 y 2019, ha mostrado que las mujeres con TDAH viven hasta 9 años menos que sus homólogas sin el trastorno y, los hombres, 7 años menos. El trabajo, publicado esta semana en The British Journal of Psychiatry, es el primero en utilizar datos de mortalidad por todas las causas para estimar la esperanza de vida de los afectados por esta enfermedad.

Cada persona del grupo de TDAH fue emparejada con 10 pares sin el trastorno con fines de comparación.

Estudios previos que investigaron la mortalidad en el TDAH demostraron que estas personas tienen una probabilidad 2,81 veces más alta que la población general de fallecer de manera prematura por causas no naturales, como el suicidio o los accidentes. Aunque los investigadores señalan en el estudio actual que las elevadas cifras de disminución de la esperanza de vida "es poco probable que se deban al TDAH en sí", describen sus hallazgos como “extremadamente preocupantes”, destacando necesidades no satisfechas que “requieren atención urgente”.

De hecho, consideran que, probablemente, las causan estén relacionadas con factores modificables como el tabaquismo, las desigualdades en el acceso a los recursos sanitarios, tanto para la salud física como mental, además de necesidades de tratamiento no satisfechas.